Emergencias, Vol 23, No 6 (2011)

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Indicadores de calidad en Urgencias

Carlos Clemente Rodríguez, Dolors Aranda Cárdenas, Margarita Puiggalí Ballart, Isabel Puente Palacios

Resumen


            Hemos leído con interés el artículo de Mellado y colaboradores1 y queríamos hacer algunas puntualizaciones. 

            El trabajo en los servicios de urgencias está rodeado cada vez de más presión y, en ocasiones, incluso de caos. En este contexto, los pilares sobre los que asentar la práctica diaria son2: un trato personal adecuado, una información suficientemente detallada y transmitir seguridad tanto al paciente como a su familia, en cualquier momento del proceso asistencial. Por tanto, cualquier medida que contribuya a transmitir esta seguridad redundará tanto en beneficio del paciente, como en facilitar el trabajo a los profesionales.

Los indicadores de calidad son el medio por el que podremos tener unos servicios de Urgencias que transmitan esta seguridad. Sin embargo, hasta no hace mucho tiempo, no existían indicadores específicamente referidos al área de Urgencias. Ha hecho falta que los servicios de Urgencias fuésemos conscientes de nuestro papel dentro de la sanidad para que empezásemos a aplicar herramientas de mejora que previamente sólo se habían utilizado en el ámbito de la hospitalización. Por ello, iniciativas como la de la Generalitat de Catalunya2 y la de SEMES3 de elaborar indicadores específicos de calidad aplicables al área de Urgencias son un paso definitivo para nuestra mejora.

Sin embargo, la asistencia urgente no sólo tiene lugar en los grandes servicios de Urgencias hospitalarios. Una gran parte se desarrolla en pequeños hospitales o incluso en servicios de Urgencias de atención primaria en los que, en ocasiones, la atención definitiva del paciente requerirá la derivación de éste a un centro de referencia, ya sea para realizar una prueba diagnóstica no accesible o realizar un tratamiento no asumible por estos servicios más pequeños4. La derivación hospitalaria requiere indicadores específicos que no han estado previamente definidos2,3 como es la concordancia en el diagnóstico del paciente trasladado1.

Proponemos la idoneidad en el traslado como un nuevo índice de calidad5, considerando idóneo aquel traslado que había necesitado ingreso hospitalario, intervención quirúrgica, un tratamiento ortopédico, una prueba de imagen, la valoración de un especialista o la permanencia en urgencias más de 12h o en unidades de observación. La importancia de este índice radica en que derivaciones inadecuadas van a suponer un aumento no justificado del gasto sanitario.

Por tanto, la conconcordancia en el diagnóstico, la idoneidad en la indicación del traslado y otros posibles indicadores como la correcta realización de la derivación deben formar parte de nuestro quehacer habitual en Urgencias.